Tokyo Metro Signage es la gramática de orientación del metro más concurrido del mundo, unificada por la implantación de la numeración de estaciones de 2004. Su mundo es el panel de señalización iluminado en carbón oscuro, con anillos de color con clave blanca —una letra latina y un número por línea— y una tipografía bilingüe nítida que apila kanji sobre romaji.
El ánimo es sistemático, denso y sereno. Una cuadrícula modular estricta, un espacio negativo generoso y pictogramas claros como señales domestican el caos de la red. No hay ornamento: cada forma es un código. El color pertenece a las líneas —azul Tozai, naranja Ginza, escarlata Marunouchi— y nada se colorea por decoración.