El Estado Mayor soviético (Genshtab) cartografió el planeta entero entre 1950 y 1990 según un único estándar riguroso: hojas gris caqui, polígonos forestales verde bosque, curvas de nivel marrones y una cuadrícula kilométrica anotada en cirílico. Cada hoja llevaba el sello rojo СЕКРЕТНО (secreto).
Este sistema toma prestada esa cartografía disciplinada y ligeramente austera. Está construido para la densidad y la legibilidad: rellenos planos de color, trazos finos, etiquetas condensadas y una cuadrícula precisa que nunca decora, solo ubica.