La pintura de corteza de rayos X de Arnhem Land es la tradición yolŋu y kunwinjku de pintar figuras ancestrales —barramundi, peces y seres creadores— sobre láminas de corteza fibrosa de eucalipto oscuro, mostrando sus huesos y órganos internos como si fueran radiografías. Su sello distintivo es el rarrk: un rayado cruzado extremadamente fino aplicado con un pincel marwat de cabello humano, siguiendo secuencias de color prescritas por cada clan, que produce un brillo trémulo y vibrante.
Este sistema de diseño destila esa tradición en un lenguaje digital: un fondo de corteza rojizo-marrón cálido que se lee casi negro bajo luz rasante, una paleta fija de cuatro pigmentos ocres, y superficies con textura rarrk donde líneas paralelas densas hacen el trabajo que un degradado jamás debería hacer.