En 1543 Andreas Vesalio publicó *De humani corporis fabrica*, el libro que convirtió la anatomía en una ciencia observada. Sus hombres musculares —écorchés desollados en poses teatrales— se alzan contra un paisaje continuo de las colinas Eugáneas, tallado en línea de xilografía color bistre por el taller de Tiziano e impreso por Oporino en Basilea. Este sistema reconstruye esa página: tinta cálida casi negra, un denso modelado de sombreado cruzado, mayúsculas romanas humanistas y el gris cálido envejecido del papel de trapo hecho a mano.