Este es el costado de madera barnizada de una furgoneta surfera "woodie" de 1962 aparcada en una playa del sur de California. El fondo es la veta cálida de madera de koa y caoba, la nota característica es el cian aguamarina del agua de las olas, y las letras son la caligrafía pintada a mano de los logotipos de tablas de surf. El amarillo sol dorado, el naranja desteñido por el sol y la espuma de arena blanqueada completan una paleta que se siente cálida, curtida por la sal e inconfundiblemente del sur de California: nunca neón, nunca fría.